La gloria de Dios y la fama de otros

Miercoles, 08 de Enero del 2014 (Genesis 25-26)

 Isaac oró al Señor en favor de su esposa, porque era estéril. El Señor oyó su oración, y ella quedó embarazada.- Genesis 25:21

Hoy fue un dia en el que el Senor me recordo que cada tarea que nos da no necesariamete la asigna por las habilidaes que poseemos sino que al contrario, nos comisiona con sus mandatos aun cuando nuestros dones y talentos son los que son. Necesitamos ser la generacion que resconoscamos que a menos que Dios intervenga a nuestro favor, independientemente cual sea el proyecto, no produciremos deacuerdo al potencial que poseemos.

El requisito para que la provision de Dios no solo se manifieste sino sea reconocida por otros es el aceptar y creer que los designios y propositos de Dios se cumplen no por merito humano sino por la gracia de Dios. No tanto porque nos esforzamos en mejorar nuestra condicion sino por simple hecho de que Dios en su misericordia decide invitarnos a unirons a su agenda.

La implicacion de tal gracia inmerecida recibida y de la ausencia de nuestro propio merito en el proceso es la bendiciond de el projimo. Al pareceder y deacuerdo a las experiencias vividas por los patriarcas del Genesis, el producto de encontrarse con la Gloria de Dios es el bendecir al projimo. Todo en la vida es la Gloria de Dios y la fama de otros. No existe bendicion en esta vida que su proposito final sea la esencia de Cristo. El antidoto de idolatrar los regalos de Dios es el adorer a Dios.

La bendicion no es el recibir mas de Dios sino el poder expander la fama de aquel que nos ha hecho co-herederos de su fama.

Vidal

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